El cliente buscaba garantizar el funcionamiento estable de los grupos electrógenos y camiones de transporte de mineral en la mina africana, especialmente para los modernos motores diésel de common rail de alta presión.
Antes de la implementación, los principales problemas incluían:
Baja calidad del combustible: el diésel suministrado localmente presentaba una grave contaminación por partículas (código ISO típico de hasta 24/22/19), lo que provocaba obstrucciones y desgaste frecuentes de los inyectores de precisión.
Altos costos de mantenimiento: debido a la suciedad del combustible, los filtros primarios y secundarios del motor se obstruían con frecuencia y requerían cambios constantes. En zonas remotas de África, los costos logísticos de repuestos son elevados.
Paradas no planificadas: fallos en el sistema de combustible de grupos electrógenos clave provocaban cortes de energía en toda la mina, generando significativas pérdidas de producción.
Reducción de la vida útil de equipos: las impurezas y trazas de agua libre en el diésel afectaban la estabilidad del combustible, aumentando el riesgo de corrosión de los depósitos.