Antes de introducir el sistema de purificación, la mina enfrentaba problemas de calidad de combustible propios del entorno tropical:
Contaminación por impurezas y riesgo microbiano: la alta humedad del aire en Indonesia genera trazas de agua libre en los tanques. El diésel mezclado con componentes biológicos favorece la proliferación de "fango de combustible", que obstruye frecuentemente los filtros.
Entorno extremadamente polvoriento: las minas a cielo abierto generan polvareda intensa; el polvo mineral fino que ingresa al sistema de combustible causa desgaste abrasivo en los componentes de precisión del common rail.
Altas frecuencias de parada por mantenimiento: anteriormente los camiones mineros presentaban frecuentemente falta de potencia y bloqueos de inyectores, con pérdidas de producción significativas por paradas no planificadas.
Exceso de indicadores de contaminación: la granularidad del combustible original fluctuaba habitualmente en ISO 24/22/19, fuera del rango objetivo.